Archive for 31 marzo 2009

Cuando la energía desaparece

Erika es una profesional de las medicinas alternativas con muchos años de experiencia y en el libro explica al oído de cualquier persona, como detectar esta enfermedad a tiempo, sin usar palabras rimbombantes ni raras. Su programa de cinco pasos es fácil de aplicar y efectivo, consejos de lo más lógicos para "reparar" esa falta de energía. La medicina energética y la psicoterapia las maneja con delicadeza y efectividad. Imparte seminarios para grupos y trabaja también a nivel individual. Vive en la isla de La Palma en Canarias, ya de por si un lugar de paz y tranquilidad. Autora de otros libros y uno en particular muy apropiado para conocer la isla: La Palma, guía de turismo tranquilo. No se los pierda.

Arte en la piedra

Yian es un artista que vive en
España desde hace 20 años y los últimos 9 está viviendo en la isla de la Palma.
Desde que llega a la isla, cuenta que en las primeras 3 horas ya a recogido
piedras se le “viene a las manos”.

        Para
Yian las piedras casi les hablan, se revelan como parte del macro cosmos que es
el todo, en sus creaciones trata de que éstas se integren en el universo
natural. A lo largo de su carrera ha usado muchos materiales en sus esculturas
a los que ha dado forma, pero aquí descubre la piedra y su pureza sin
manipular, ese pedacito de universo copia el proceso universal, es la creación
directa. 

        Considera
que en su trabajo con jardines, se puede encontrar el jardín hortelano, que
representa lo físico del hombre, el jardín floral que representaría la esfera
de los sentidos y por último el jardín Zen que es el alma, el espíritu del
hombre.

        Nan
Shan es un maestro jardinero Zen del siglo III y es la referencia directa de
donde bebe Yian para la creación del jardín mineral, este jardín está dirigido
al alma y es el espíritu del hombre el que sabe ver y apreciar esta belleza. De
esta manera, se acerca al observador seleccionando a la piedra por su forma, de
algún modo repite lo que en la prehistoria hacía el hombre para representarse,
usaba la piedra que por su grafía y sin transformarla, explicaba sus
sentimientos.

        Se
puede leer de éste maestro jardinero Zen, que su forma de trabajar está
dividida en tres pasos. El vacío, sigue la etapa del caos y el tercer paso es
la organización y percepción con los sentidos, es decir, el cosmos. El vacío es
la nada y el todo, lo no manifestado, el Tao. El caos, aparente suciedad de la
nada que serpentea por el vacío. El cosmos, el mundo desde el punto de vista de
los sentidos que conforma a la ley de la armonía. El vacío no tiene tiempo,
cuando lo fecunda el cosmos aparece el concepto de tiempo y espacio. El cosmos
es el resultado de un doble dragón que se persigue en la aparición y
desaparición, el juego del vacío y el caos.

        El
arte del jardín mineral, se manifiesta no sólo con lo que hay, sino con los
espacios vacíos, éste arte es parecido a la música que se construye desde el
silencio, llenando los espacios con las notas musicales, sin el silencio, sin
el lienzo en blanco no es posible la música o la representación gráfica del
artista o… la caligrafía en la tierra. 

        La
gran actividad del jardinero Zen, es sentarse en el silencio del vacío y es en
ese momento cuando nace el proyecto.

 

La rotonda

 

        La
inspiración del proyecto nace al contemplar desde la zona el roque Idafe, Yian
entiende que es como una puerta de energía y la obra trata de reproducirla. El
que esté instalada en “el paso”, vuelve a reforzar la idea de construir un
desfiladero, un paso. Éste diálogo con el paisaje configura la forma de la
base. Otra forma muy nuestra es la espiral, por lo que se usa las piedras para
crear el desfiladero y la espiral cumpliendo el principio del diálogo con el
entorno, Yian repite una y otra vez que la obra está hecha por y para La Palma
y el lugar. El Yin y el Yang que equilibraría la zona en sus energías, también
está representado por la proporción, distribución y forma de las piedras, desde
una piedras centrales y puntiagudas clavadas en el cielo, el conjunto se
suaviza con cantos redondeados que se entierran en la tierra. Los colores del
picón rojo y negro que cubre la base, juegan con la forma y el dibujo que calma
el remolino central.

        En
esta escultura, Yian estudia la energía del sitio desde la geobiología, la
complementa con su formación escultórica y druídica y por último, la enseñanza
del maestro jardinero Zen Nan Shan y las piedras de una cantera cercana
terminan por convencerlo de cual es el proyecto. Piedras que acostadas al lado
de la carretera nadie veía, ahora sorprende al que pasa con la multitud de formas
y texturas, dependiendo de la iluminación y condiciones atmosféricas.

        El
proyecto contaba con un tiempo y presupuesto limitado, unas normas de seguridad
vial que cumplir y fuertes presiones por poner elementos vegetales, pero la
obra estaba realizada en la mente del artista, un consejo del maestro jardinero
Zen terminó de decidir la obra: lo que permanece en el tiempo, son los huesos
del paisaje, la piedra, la carne, es decir la vegetación cambia con el tiempo.

 

                                                                       Manuel
Ramos

La Paciencia

Una vez leí sobre
uno de esos experimentos que se hacen sobre el comportamiento humano. En éste
caso se trataba de encontrar la relación entre la paciencia y el premio.

         Se hizo pasar uno a uno a los alumnos
de una clase de primaria por una habitación, donde se le ofrecía un caramelo,
se le explicaba que se quedaría sólo y si podía esperar unos minutos sin
comérselo, al regresar la persona a la habitación, le traería uno más, pero si
se lo comía antes de éste regreso no conseguiría el segundo caramelo.

         De esta prueba se hicieron dos grupos,
en un grupo los que habían tenido la paciencia de esperar por el
segundo caramelo y en el otro grupo los que se zamparon el caramelo en cuanto
se quedaron solo. A lo largo de su vida académica, se llevó nota de sus
progresos hasta que terminaron sus estudios y se constató, que el grupo de pacientes,
habían superado los estudios con mejor nota. Continuó el estudio ya en su vida
profesional y familiar y como pueden adivinar, los pacientes,
tenían mejores puestos de trabajo, menos divorcios, mejores vidas familiares y
menos problemas sociales.

         Frases célebres.

         Sobre la paciencia, una de la más
conocida es: “La paciencia es la madre de la ciencia”, otra “La paciencia y la
tolerancia es el camino a la tranquilidad y la paz interior”. Algunas frases
son una enseñanza en si misma: “La paciencia es uno de los mejores caminos para
alcanzar nuestros propósitos”, “El amor de tu vida no puede escogerse a cara o
cruz, la paciencia te llevará hacia él”, otras son críticas con el falso
paciente: “A veces la paciencia sólo es un reflejo de la vagancia o de la
ignorancia”, también tenemos referencias a la paciencia de parte de algunas
personas místicas como Teresa de Jesús: “Nada te turbe, Nada te espante, todo
se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada
le falta, solo Dios basta”, otras referencias a la paciencia son un poco
macabras: “Siéntate pacientemente junto al río, y verás pasar flotando el
cadáver de tu enemigo”.

         La
paciencia “tibetana”

         Si la
paciencia tiene una representación artística, en mi mente lo primero que
aparece es la imagen de Buda, sentadito meditando, con esa sonrisa de
iluminación y sobre todo: paciente. El año pasado asistí a unas charlas de un
monje que hablaba de la felicidad, éste año parece que seremos visitados por
algún otro. Si te interesa el tema, no pierdas de vista las fechas que se
anunciarán en la revista.

         En un libro sobre esta enseñanza, se
presenta la siguiente analogía:
Si
caminamos descalzos por el desierto, nos pincharemos con las espinas. Para
evitarlo, podemos cubrir todo el desierto o la tierra entera con cuero para no
pincharnos o, podemos poner cuero en la planta del pié. Las espinas representan
los enemigos externos, ¿Cómo vamos a acabar con todos ellos, si son infinitos
como la tierra? Es mucho más lógico cubrir la planta del pie, o sea, la
paciencia, controlar, trabajar con nuestra propia mente para que no sea dañada
por las espinas de los conflictos y problemas que tenemos en la vida.

         Ya sabes, respira hondo y ten
paciencia. Salu2 Manuel

A %d blogueros les gusta esto: