Parir en casa: si, pero…

Cuando tuve mi primer hijo todo el mundo me felicitó… menos “Isabelita la matrona”. Me gritó desde la otra acera de la calle ¡¿por qué no me llamaste para el parto de tu mujer, tienes alguna queja por el tuyo?!

Ella era la matrona del pueblo y como es natural, cuando mi madre se puso de parto llamaron a “Isabelita la matrona”, a la vista está que su trabajo salió bien, a pesar de que yo fui un “sietemesino” que no llegaba a los 2 kilos cuando nací y que me empeñé en no llorar a pesar de todos los cachetones que me dio Isabelita, mi padre y una vecina que pasaba por allí. Mi padre me acomodó en una caja de madera de jabón lagarto, de todas formas, no sabían si sobreviviría con lo canijo que estaba, para qué comprar una cuna. Pero con botellas de agua caliente y toda la leche de teta que quería sobreviví, claro está que no podía tener queja de su asistencia a mi parto.

Un poco de historia.

El parto tradicionalmente siempre ha sido en casa, raramente se llamaba al médico y siempre se conocía a una mujer experta en el tema o a la que más hijos hubiera parido antes para atender a la parturienta. A la humanidad no parece que le haya ida tan mal a juzgar por cuantos somos. Con la llegada de la asepsia la mortalidad bajó bastante y más modernamente, el parto medicalizado nos ha hecho más “modernos” en este tema y evidentemente la mortalidad para madre y bebé es muy bajo. El parto en el agua o acuático es una alternativa que se está extendiendo cada vez más.

Una de las primeras referencias sobre el parto acuático se conoce por el trabajo de Igor Chercovsky, científico y curandero ruso primordialmente autodidacta, el cual dirigió una investigación sobre animales pariendo en el agua. También observó la conducta de los bebés en el agua, incluyendo la de su hija Veta, que nació prematuramente en 1963. Chercovsky puso a su recién nacida en una tina de agua caliente durante varias semanas, arguyendo que no tendría que luchar contra la gravedad y por lo tanto no gastaría tanta energía en sobrevivir como la que requeriría en la incubadora del hospital. La hija de Chercovsky sobrevivió y él continuó experimentando en el agua. Durante la misma época, el Dr. Frederick Leboyer introdujo el concepto del baño caliente para el bebé después del parto. El bebé podía experimentar el agradable retorno al placer del mundo fluido que acababa de dejar.

En 1981 ya existía un gran número de parteras en los Estados Unidos que conocían el parto en el agua y lo ofrecían a sus clientes. En el verano de 1993 casi 1000 mujeres dieron a luz en un “Centro de Alumbramiento Familiar” en California. Este fenómeno del parto en el agua se ha expandido notablemente: países europeos como Inglaterra, Francia, Bélgica, entre muchos otros, así como Japón, EE.UU, Australia, ven multiplicarse los centros en donde se practica este tipo de nacimiento más natural y humanizado.

Ahora los que viven en Galicia están de enhorabuena, puesto que podrán ahorrarse los 900 a 1200€ que cuesta el parto acuático en una clínica privada, la seguridad social quiere implantarlo en 4 hospitales gallegos. En el vídeo del final, también se ve un reportaje en Málaga sobre el parto vertical en hospital. Que cunda el ejemplo.

Parir en casa.

Es una opción que cada vez se pide más de parte de las parejas, un ambiente conocido, sin la frialdad estética de un hospital, sin personas que te dan prisa porque se les termina el turno. Parir en casa es casi sinónimo de: parto acuático o parto en el agua. Con las personas que tú quieres cerca y casi todo el tiempo en el agua, en cuanto empiezan las contracciones la madre se sumerge en la piscina con unos 30 cm. de agua a 37º. Mantener una posición en cuclillas o casi vertical, permite que el niño se encaje mejor y que de forma natural, su cabeza haga de cuña para ir dilatando el canal del parto como se hacía antiguamente. Esta forma de parir, es la más fisiológica y menos agresiva para la madre y el bebé, evita muchas episiotomías porque los tejidos se dilatan de forma natural y acelera el tiempo de expulsión. Esta forma de parto, permite que la mujer tenga más control y participación en el proceso, elije cuando entrar o salir de la bañera, el agua caliente disminuye la producción de adrenalina, relaja los músculos durante el parto, y favorece la dilatación. Raras son las veces en que la mujer necesita de medicamentos y anestesias.

Para el bebé, esta forma de parto es la menos traumática de venir al mundo, ya que pasa del líquido amniótico donde se formó y vivió su primera etapa, a otro “mundo acuático” y con la misma temperatura del cuerpo de su madre. No tiene focos de luz que lo ciegue nada más nacer y ruidos, ni ambiente extraño, las sensaciones del mundo exterior le van llegando poco a poco. Primero los sonidos, luego las luces, los contactos, los cambios de temperatura. Todo esto le evita sensaciones estresantes que provocará irritabilidad en el bebé en su primera etapa de vida.

Pero…

Los bebés que nacen en un hospital tienen más del doble de posibilidades de sobrevivir que los nacidos en casa, según concluye un meta-análisis basado en 12 estudios. En embarazos sanos y de bajo riesgo, dos bebés de cada 1.000 (0,2%) mueren en alumbramientos domiciliarios, frente a nueve de cada 10.000 (0,09%) nacimientos registrados en un centro hospitalario. El Maine Medical Center (EE.UU.) ha realizado este trabajo, cuyos controvertidos resultados se han publicado en la revista de ginecología ‘American Journal of Obstetrics & Gynecology’.

Ni que decir tiene que si te puedes permitir (económicamente) un parto acuático en tu casa y con un profesional de la salud, que pueda atenderte a ti y a tu bebé durante el nacimiento, sería ideal. Hace 20 años conocí a un médico de Zaragoza, Pablo Saz Peiró, que asistía a partos en casa y me comentaba que lo mejor que hacía durante un parto es sentarse en un rincón y tratar de pasar desapercibido. Por cierto, todavía recuerdo cuando lo invitamos a participar en un congreso de medicinas alternativas en Sevilla, su conferencia precisamente fue sobre el parto natural. Varios médicos que nos visitaban, se fueron uno detrás de otro cuando Pablo denunció que la mayoría de las episiotomías, no tenían más razón de ser que la monetaria, si un médico pone en su informe que tuvo que realizar una episiotomía, se le consideraba como cirugía menor y entraba dentro de sus “extras”.

Afortunadamente, existe una técnica de masaje en el periné con aceite de almendras dulces o rosa mosqueta, que incrementa la elasticidad y prepara la zona para que cuando llegue el momento, no necesite ninguna episiotomía ni “ayuda extra”. En éste enlace puede encontrar un estudio sobre la efectividad de éste tipo de masaje y también al final un pequeño folleto donde se explica paso por paso este procedimiento.

En La Palma.

Esta isla es muy especial, no sólo por lo bonita que es sino también por la gente que elegimos vivir en ella. Mucho extranjero se enamora de su clima y su naturaleza. También encontramos muchas personas tipo “New Age”, “alternativa”, ecologistas y artistas. Los mercadillos de agricultores y artesanos, se ven invadido por éstas personas. Digamos que son personas que si pueden, eligen una venida al mundo para sus hijos, lo más natural posible.

Hace unos días apareció una noticia en la que se explicaba que un guardián de la ley, mandó a la cárcel a una mujer que asistió a un parto en casa de una madre y el niño murió. Dicho así es evidente que si quiero vender periódicos pues, tenemos el mejor titular.

Yo hablé con otras personas y me dieron una versión diferente. Según me contaron, esta persona que asistió al parto, es muy conocida desde hace años y requerida no solo en esta isla, sino que viaja por todas las islas para ayudar a madres que quieren elegir esta forma de parto.

Cuando la llamaron de urgencia a la casa de la parturienta, la primera que aconsejó llamar a una ambulancia fue esta persona, enseguida vio que era un parto de riesgo por ser “sietemesino” y mientras llegó la ambulancia ocurrió el parto, lo asistió, se intentó salvar la vida del bebé y no pudo ser, también el médico de urgencias lo intentó y no pudo ser.

Como vemos la mitad del vaso ni está lleno ni vacío, es decir, cada uno lo juzgará desde la opinión basada en la información que recibe.

Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido.

Malcom X

Esta noticia es de Málaga:

informaciondecontenido.php?con=243702

Parto en una bañera transparente:

Anuncios

4 responses to this post.

  1. Posted by Susana on 04/10/2010 at 20:23

    Hola, me ha encantado tu articulo, los espero con impaciencia, y siempre me sorprendes, sigue así, gracias por regalarnos un poco de tu tiempo. Un saludo.

    Responder

  2. En primer lugar Muchas Felicidades Manuel porque pronto serás abuelo, comprendo lo que sientes pues yo hace 9 meses que soy (avía en catalán), abuela jeje, la verdad que es una gozada es un gran sentimiento de alegría que no se puede esconder. Que artículo tan precioso, interesante, fantástico, que completa información, los vídeos, gracias amigo por este artículo no he podido evitar emocionarme. Yo digo un SÍ en Parir de la forma más natural posible, el poder estar con las personas queridas, con el ambiente familiar es lo más humano, maravilloso y menos traumatico tanto para la madre como para el bebe. Si queremos que el planeta Tierra sea mejor, empecemos hacer el cambio ya en la forma de Parir.
    Saludos amigo
    Aseret

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: