Cargar con el pasado

Después de estar un rato en la camilla equilibrando sus canales de energía, conocidos como meridianos en acupuntura, comenzamos una regresión kinesiológica. Tiré de sus brazos suavemente y comencé a recitar sus años hacia el pasado. María padecía épocas de estreñimiento severo y problemas en la piel, así como insomnio. El protocolo de kinesiología nos indicó que necesitábamos repasar un periodo de su vida en la que algún trauma no estaba resuelto. En seguida usamos una técnica kinesiológica conocida como: regresión.

Nada que ver con la técnica usada en la “psicología científica”.

Lo nuestro pertenece a las llamadas “medicinas alternativas”.

Continuamos con esa cuenta atrás hasta que llegamos a una edad en la que María era joven. Según me dijo, en esos años trabajaba de limpiadora en un hospital de Alemania. Al tratar de ajustar más ese momento de su vida, comenzamos por centrar el mes, y después de algunas opciones, María lanzó un grito desgarrador que todavía al recordarlo me produce escalofríos. La tranquilicé de inmediato con otra técnica conocida como: Tap-temporal. Después de secarse las lágrimas y recuperar la calma, me agradeció la consulta con una gran sonrisa y desapareció.

Me llamó a las tres semanas y me contó por teléfono lo que había ocurrido en la sesión y en el pasado. Había recordado una broma pesada y por esto gritó. Explicó que un día al acudir al trabajo, las compañeras al verla llegar decidieron darle un susto. Una de ellas se metió en el armario donde María guardaba la ropa y cuando llegó, las demás le dijeron que la compañera había muerto, ella se lamentó y con tristeza fue a cambiarse de ropa. Cuando abrió el armario, la compañera salió de repente y le gritó. María conservó la calma y aparentemente ni siquiera se asustó. Durante años guardó el grito de pánico que al fin, y gracias a la regresión kinesiológica, brotó de su mente en la consulta. Ahora estaba muy feliz porque los síntomas que padeció durante años habían desaparecido.

“Estado vegetativo”.

Esta otra regresión la recuerdo con asombro y simpatía. En Sevilla contamos con una alta población de gitanos, gente muy simpática y especial, entre la que tengo algunos amigos. Son muy familiares. Cuando llega un cliente a la consulta, es normal que venga acompañado de una o dos personas. En esta ocasión no pude ni cerrar la puerta de la sala de espera, cerca de veinte personas acompañaban a una niña de unos diez años, en aparente estado vegetativo (EVP). No había ninguna forma de comunicación evidente con ella. Según me contaron, cuando tenía pocos meses de edad se cayó en una piscina y la pérdida de oxígeno produjo en su cerebro esta situación. Usando el protocolo, una de las primeras cosas que salió fue que teníamos que aplicar regresión kinesiológica, supuse que sería por lo del accidente. Comencé la regresión desde sus diez añitos, cuando ocurrió algo imprevisto. La niña había vivido una situación estresante hacía ¡seis meses! Pregunté que ocurrió de importancia en esa fecha, y enseguida me dijeron que la niña no se enteraba de nada. Insistí en que algo pasó, cuando una voz desde el fondo recordó que fue cuando se llevaron a la cárcel al “Tato”. Parece que la niña vivió el escándalo de la detención. Continué con la regresión y nos paramos de nuevo en algún acontecimiento ocurrido hacía dos años. De nuevo, una voz recordó que coincide con la vez que tuvieron un incendio en la casa. Me sorprendió aquella forma de archivo familiar, pero lo que sí era evidente, es que la niña se daba cuenta de algunas cosas. Con expectación volví a la tarea de la regresión y, de nuevo, otro hecho importante en la vida de la familia aparecía en la memoria de la niña.

Para no alagar el relato les puedo decir que era evidente que aunque la niña no podía emitir información o comunicarse, de alguna forma sí que recibía información o estímulo del exterior. Les recomendé que le hablaran y la tuvieran presente en las conversaciones a lo que su hermana me dijo que ella le cantaba y bailaba mucho durante el día. Le dije que estaba bien, pero que también se dirigiera a ella como a una hermana normal y que le expresara su amor y cariño de viva voz.

Otro día, más.

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4 responses to this post.

  1. Posted by Sarai on 30/04/2011 at 22:07

    Más quiero massssssss.

    Responder

  2. Posted by Susana on 08/05/2011 at 16:22

    Yo tambien quiero massssssssssss es super interesante, gracias.

    Responder

  3. Posted by TERESA on 31/07/2011 at 10:38

    ES muy interesanteeeeeeeeeee es mas, me gustaria saber si organizan cursos para poder asistir y asi ampliar mas mis conocimientos, soy maestra de REIKI, y siempre es importante aportar conocimientos a mi trabajo TERESA

    Responder

    • Hola Teresa, la verdad es que hace tiempo que dejé de impartir curso.
      En cualquier curso de kinesiología se puede aprender en un momento, después está el “librillo del maestrillo” (son muchos años de experiencia).
      Casos como estos me ocurren a cientos y núnca dejan de sorprenderme la exactitud del test. si vives en la isla me puedes llamar y hablamos del tema.
      Salu2 Manuel

      Responder

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